La importancia de la tribu

Buscando la definición de “Tribu” me encontré con una acepción muy bella que me parece que refleja ese espacio al que uno como profesional de la salud se refiere, cuando recomienda a los consultantes la búsqueda de círculo, de tribu y/ o de grupos de crianza.

Dice la definición que Tribu, es un concepto social, político, y antropológico cuyas acepciones son muy variadas. Llamamos tribu urbanas a las pandillas, bandas o, simplemente a las agrupaciones de jóvenes y adolescentes, que se visten  y manejan de modo parecido y llamativo, aquellos que siguen hábitos comunes y se hacen visibles, sobre todo, en las grandes ciudades. Adolescentes y jóvenes ven en las tribus, la posibilidad de encontrar una nueva vía de expresión, un modo de alejarse de la normalidad que no les satisface y, ante todo, la ocasión de intensificar sus vivencias personales y encontrar un núcleo gratificante de afectividad.

La tribu, se transforma entonces en una especie de cobijo emotivo por oposición a la intemperie urbana contemporánea. Sus miembros acuden a ellas, entre otras cosas, para tener su propia expresividad, para sentir la cohesión con los otros, para encontrar apoyo sentimental y para compartir experiencias y actitudes con quienes consideran iguales.

Resalto esto: “se transforma en un espacio de cobijo emotivo, que protege de la intemperie” y podemos agregar, y de la soledad abismal que se transmite en materia de crianza a través de juicios de valor, señalamientos que aportan muy poco y que nos alejan una y otra vez de nuestra esencia, nuestra intuición, nuestro ser más animalezco e instintivo.

La intemperie como destemplanza, como un lugar solitario, frío, inhóspito, exterior. Uno se siente a la intemperie o fuera de lo que se considera como norma, aunque esa norma no tenga nada de “normal”.

En ese contexto, la búsqueda del par, del igual, del que piensa parecido, del que alimenta a su hijo del mismo modo, del que usa el mismo tipo de pañal, del que portea, del que cría respetuosamente o del que entiende el respeto del mismo modo, alivia.

Alivia tan pero tan  profundamente, que transforma nuestro mundo. Modifica y aliviana ese camino que por momentos resulta  solitario  y lo lleva a un plano en el que es  más fácil de transitar, andar y recorrer.

En toda crianza, hay uno o varios  momentos de duda, de incertidumbre, cansancio en los que todo flaquea, se tambalea, se analiza, se evalúa. Ahí, cuando las dudas se apoderan de nosotros y aparece la palabra de la tribu, algo cambia.

Aparece el aliento, el sostén, el cobijo y el aprendizaje en tribu. Ahí, es donde la intemperie se transforma en abrazo y en aprendizaje y muchas cosas, cobran un nuevo sentido pero ésta vez, compartido.

Hay muchos espacios donde buscar tribu de crianza, grupo de crianza, círculo de mujeres, círculo de padres.

Es cuestión de animarse a dejar ese frío y buscar “el calor de hogar” entre pares.

 

Lic. Carolina Sujoy

Psicóloga

Coordinadora de Comunidad Mamá Hamaca

Miembro de Psicólogas que acompañan la crianza respetuosa

lic.carolina.sujoy@gmail.com

tribu

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